Hay una nueva y clara fase de escalada por parte de Rusia en la guerra contra Ucrania. Vladimir Putin lanzó advertencias directas a la población civil y diplomáticos para que abandonen Kiev, combinando ataques masivos con esta estrategia de presión psicológica.
Las amenazas de Putin deben tomarse en serio, ya que Rusia ha demostrado capacidad para llevarlas a la práctica con ataques intensos sobre Kiev, utilizando drones y armamento avanzado. Además, busca generar un impacto internacional al advertir a extranjeros y diplomáticos en varios idiomas.
Rusia ha especificado objetivos militares y gubernamentales en Kiev, buscando golpear el "corazón político y estratégico" del país. Aunque niegan atacar civiles, los ataques ocurren en zonas urbanas densamente pobladas. La Unión Europea y Alemania han condenado esta escalada como "inaceptable", reafirmando su apoyo a Ucrania y convocando al embajador ruso para pedir explicaciones.