El presidente de Senegal, Basirou Diomaye Faye, destituyó al primer ministro Ousmane Sonko, profundizando una crisis política que venía gestándose entre ambos.
La lucha por el control del partido gobernante convirtió a los ahora rivales, quienes fueron aliados. Sonko, ahora con las manos libres, podría llevar a cabo su ambición presidencial, contando con un amplio apoyo popular.
Faye y Sonko, ambos ex funcionarios de Hacienda, fueron encarcelados antes de las elecciones de 2024 y liberados 10 días antes de los comicios. La discordia entre ellos se ha manifestado por meses, con Faye criticando la personalización del poder de Sonko y este último acusando a Faye de falta de liderazgo.