Israel busca presionar al ejército libanés para que desarme activamente a Hezbollah en el sur de Líbano. Esta acción es considerada una línea roja que podría generar desencuentros políticos, ya que parte del ejército libanés podría no estar dispuesto a enfrentarse directamente con Hezbollah.
Se está pidiendo un mecanismo tripartito entre Estados Unidos, Israel y Líbano, lo que otorgaría más concesiones a Israel al permitirles decidir los pasos a seguir. En este contexto, Israel confirmó la muerte de Mohammad Odeh, el nuevo jefe del brazo armado de Hamas en Gaza, quien había asumido el puesto tras el asesinato de Isaldín Al-Haddad el 15 de mayo.