Las exportaciones argentinas se proyectan cercanas a los 100 mil millones de dólares este año, a pesar del impacto global en petróleo y costos. La importación de insumos eficientes impulsa la competitividad de las empresas.
Se anticipa que, con la estabilización macroeconómica, la baja de la inflación y la convergencia de tasas de interés, más sectores productivos florecerán. Se considera que la economía argentina transita una fase de transición hacia un modelo más eficiente y sostenible.