Las protestas en Bolivia cumplen 21 días y se extienden a seis departamentos, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Pequeños comerciantes, transportistas y productores marcharon reclamando poder trabajar y denunciando desabastecimiento de alimentos y medicinas.
La dirigente gremialista Miriam Hernández expresó el cansancio de la gente humilde, mientras agentes antidisturbios custodiaban la plaza Murillo. La crisis afecta a múltiples sectores, con advertencias sobre escasez de combustible y pérdidas millonarias para los productores lecheros.