Un testigo en el juicio por los cuadernos declaró haber firmado actas sin leer y bajo presión del juez y el fiscal, lo que le hizo creer que había cometido un delito.
El testigo relató que fue conducido en su declaración por el juez y el fiscal, quienes le instaban a decir ciertas cosas. Relató que se sintió presionado y que firmó documentos sin comprender su contenido.
Esta declaración pone en evidencia las supuestas coacciones ejercidas sobre los testigos durante la instrucción de la causa.