El juicio por los cuadernos de las coimas tuvo un momento dramático con la descompensación de Hilda Horowitz, exesposa del chofer Centeno.
Horowitz detalló cómo su expareja la utilizó como testaferro y describió los bolsos donde se transportaba el dinero.
La declaración de Horowitz es crucial, ya que ratifica la existencia de los cuadernos y el circuito de coimas.
Se cuestionó la estrategia de las defensas para desacreditar a los testigos, quienes parecen estar temerosos.
El testimonio de Horowitz, junto con la exhibición de los bolsos, representa una prueba contundente contra los imputados.