La ex esposa de Oscar Centeno, Hilda Horowitz, se presentó a declarar en la causa de los cuadernos de las coimas, pero se descompensó tras seis horas de intenso interrogatorio. La mujer confirmó la existencia de los cuadernos, los movimientos de dinero y la violencia de género sufrida por parte de Centeno.
Horowitz también habría identificado a personas involucradas en la red de corrupción, incluyendo a Roberto Barata, ex jefe de Centeno y con vínculos con Julio De Vido. La declaración de Horowitz es crucial para la causa, ya que corrobora los registros de Centeno, quien temía ser despedido y por ello anotaba cada movimiento.
Se especula que la presión sobre los testigos, como el caso del portero que cambió su declaración y la ausencia de Miriam Quiroga (ex secretaria de Néstor Kirchner), busca debilitar la causa. La estrategia parecería ser hacer caer el juicio por inconsistencias y quebrar a los testigos clave.