Rusia amenaza con intensificar los bombardeos contra Kiev si las fuerzas ucranianas no se retiran del este del país. Esta advertencia a los civiles y diplomáticos occidentales se da en un contexto de estancamiento en el campo de batalla y crisis económica.
El Kremlin busca una salida a la guerra antes de fin de año, optando por la coacción sobre los civiles. La población rusa está cansada de la guerra, que no pidieron.