Se señala la existencia de evidencia sólida, incluyendo mensajes en poder de la justicia, que complican la situación de Miriam Quiroga si negara su participación y la de Hilda Horowitz.
Se menciona el riesgo de falso testimonio y la existencia de pruebas indiciarias y reales, como fotografías de "proximidad muy íntima con el presidente".
Se anticipa que el testimonio de Quiroga, esperado con mezcla de expectativas y preocupación, podría ser relevante y potencialmente cambiar el curso de los acontecimientos.