El analista Claudio Losekann calificó la homilía de Mons. García Cuerva como una reacción lógica y necesaria ante la gravedad de la situación política argentina, marcada por la corrupción, arbitrariedad y sectarismo, a lo que sumó una "infección de obscenidad" que emana del discurso presidencial.
Losekann criticó la selectividad del presidente Milei en los despidos de funcionarios, mencionando los casos de la hija de Cavallo y Osvaldo Giordano, en contraste con la demora en la salida de otros como Adorni o Esper. Señaló que la homilía de García Cuerva refleja la gravedad de una situación que la oposición no ha sabido abordar adecuadamente, y que la violencia verbal y retórica del discurso oficialista no puede ser naturalizada.