En el marco del juicio por los cuadernos de la corrupción, se detalló el funcionamiento de un esquema de coimas ligado a la obra pública, financiado a través de subsidios a trenes y colectivos. El juez Claudio Bonadío describió el sistema como una "bitácora de la corrupción", contrastando testimonios de empresarios y exfuncionarios con las anotaciones de Oscar Centeno.
La defensa intenta desestimar la causa argumentando que los cuadernos fueron fraguados y los arrepentidos extorsionados. Sin embargo, se sostiene que otras pruebas, como la trazabilidad de fondos y testimonios corroborados, reconstruyen el circuito de sobornos.
Se mencionó el procesamiento de Julio De Vido y Lázaro Báez por enriquecimiento ilícito, vinculando la causa con el Ministerio de Planificación Federal. La estrategia de la defensa se centra en negar la existencia de los "bolsos con plata" y desacreditar las pruebas clave.