El gobierno dejará de pagar subsidios a empresas de micros por pasajes gratuitos para niños y adolescentes con cáncer, personas trasplantadas y personas con discapacidad.
La medida, publicada en el Boletín Oficial, argumenta que las empresas de transporte deben hacerse cargo de estos pases, basándose en una ley que prevé dicha obligatoriedad. Sin embargo, surge la duda sobre la garantía de cumplimiento y control de esta disposición.
Se generó indignación y fuertes críticas hacia la medida, calificándola de "hijo de puta" e "inmoral", por considerar que afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad. Se cuestionó la priorización del ajuste sobre la asistencia a personas enfermas o con discapacidad.