El ejército de Israel ha expandido su ofensiva terrestre en el sur del Líbano contra milicianos de Hezbollah, en respuesta a ataques de la milicia proiraní contra el norte de Israel.
Benjamin Netanyahu prometió "aplastar a Hezbollah", mientras el grupo chiita llama a derrocar al gobierno libanés. Las autoridades libanesas temen que el desarme de Hezbollah los deje vulnerables ante Israel.
Los ataques israelíes han dejado al menos 31 muertos en Líbano solo el martes. La escalada militar preocupa a la comunidad internacional, que insta a una desescalada.