Ucrania respondió a los ataques rusos del fin de semana con bombardeos en regiones ocupadas y en territorio ruso de Belgorod y Bryansk, dejando al menos seis muertos, incluyendo dos niños, y una decena de heridos.
El Kremlin anunció nuevos ataques contra centros de mando e industria militar en Kiev. El Ministerio de Defensa ruso informó del despliegue de su misil hipersónico avanzado, Oreshnik, capaz de viajar a más de 10 veces la velocidad del sonido y transportar ojivas convencionales o nucleares.