Se critica la postura del gobierno hacia la Iglesia Católica, recordando que en campaña se propuso cortar relaciones con el Vaticano. Se asocia esta actitud con el liberalismo anticlerical de la generación del 80.
Se mencionan las críticas de Venegas Lynch, quien habría sido enviado a Alemania, y se alude a un "militante con sotana" en referencia a García Cuerva. A pesar de las críticas, se destaca la respuesta educada de Milei ante las declaraciones del arzobispo.