La no invitación de la vicepresidenta Victoria Villarruel al Tedeum generó malestar en la Iglesia, a pesar de los esfuerzos del gobierno por mantener una buena relación de cara a una posible visita del Papa León XIV.
Funcionarios como Quirno habrían cometido un error al anunciar la visita papal, ya que esa comunicación corresponde al Vaticano.
Se destaca que el gobierno busca cultivar una buena relación con la Iglesia, incluso habiendo bajado el tono a críticas previas hacia el Papa Francisco.
Ministros se reunieron con el Episcopado para explicar medidas sociales, buscando evitar conflictividad antes de un posible encuentro con el presidente Milei.