El Arzobispo García Cuerva ofreció una homilía de 15 minutos, calificada como clara y concisa, donde apuntó contra la intolerancia y la polarización política, especialmente en el contexto actual de la presidencia de Javier Milei.
Se critica cómo la política de polarización ha llevado a situaciones adversas para la sociedad, y cómo esta división se refleja en los altos dirigentes, permitiendo que "todo pueda pasar" a niveles inferiores.