Durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, emitió una homilía con duras críticas a la intolerancia, la falta de diálogo y el "terrorismo en redes sociales".
El mensaje, alineado con la doctrina del Papa Francisco, hizo hincapié en la necesidad de "desarmar el lenguaje" y de "refundar el vínculo social y político" en Argentina.
García Cuerva también se refirió a la importancia del "bien común", la "amistad social" y la "esperanza", instando a la clase dirigente a abandonar el "sálvese quien pueda" y a trabajar por los más vulnerables.