La situación en Bolivia es crítica debido a la escasez de combustible, provocando largas filas en las estaciones de servicio y dificultando el transporte. La Asamblea Legislativa vota la ley 1341 (EVA-Copa) sobre estado de excepción, que de aprobarse otorgaría al presidente Rodrigo Paz potestad absoluta para decretarlo en municipios específicos.
El proceso de aprobación, iniciado en el Senado y continuando en Diputados, genera preocupación. La falta de combustible afecta incluso a altos funcionarios, quienes tienen dificultades para llegar a la Casa de Gobierno en Plaza Murillo.
El transporte público, incluyendo los teleféricos, también se ve afectado, con largas filas de espera. Se informa de la demora de hasta tres horas para cargar combustible.