El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una segunda investigación criminal contra Nicolás Maduro en Miami, enfocada en delitos financieros y lavado de dinero internacional. La investigación cobró impulso tras la reciente deportación del empresario Alex Saab.
El testimonio de Saab sobre el desvío de fondos públicos y programas sociales es considerado clave por Washington para robustecer la causa penal contra Maduro, quien ya enfrenta cargos de narcoterrorismo en Nueva York.