El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado una segunda investigación criminal contra Nicolás Maduro en Miami, centrada en delitos financieros y lavado de dinero internacional.
La investigación, coordinada por el fiscal especial Michael Berger, se fortaleció tras la deportación del empresario Alex Saab, cuya información sobre desvío de fondos y venta de petróleo es considerada clave por Washington. Esto se suma a los cargos de narcoterrorismo que Maduro ya enfrenta en Nueva York.