Un shopping generó caos y enojo entre los asistentes al regalar álbumes de figuritas de Panini del Mundial. La alta demanda superó rápidamente el stock disponible, provocando largas filas y frustración.
Muchos padres y niños, algunos que habían esperado desde la noche anterior, se quedaron sin su álbum. El reclamo se centró en la falta de organización y la insuficiente cantidad de productos regalados para la cantidad de gente que asistió.