Se cuestiona la falta de respeto hacia el esfuerzo de quienes intentaron batir el récord del sándwich de matambre más largo de Argentina (7 cuadras).
Se destaca que se invirtió dinero y esfuerzo en el proyecto, pero la gente, desesperada por comer, se llevó las porciones sin esperar a que se completara el evento.
Se critica la pretensión de la idea de hacer un sándwich de 7 cuadras, pero se enfatiza que eso no justifica romper las vallas y llevarse la comida.