Anamá Ferreira compartió su preocupación por los crecientes casos de racismo y xenofobia, comparando la situación actual con una "guerra" y lamentando la falta de empatía y comprensión entre las personas.
Ferreira relató un incidente ocurrido en un avión donde un pasajero chileno insultó a un comisario de abordo. También mencionó que en Brasil se observa una tendencia a minimizar los actos de discriminación, lo que dificulta su erradicación. La modelo expresó esperanza en las nuevas generaciones, creyendo que serán menos racistas y más comprensivas.
En la conversación también participó Gustavo, quien mencionó a Agustina Páez, y se hizo referencia a imágenes de personas siendo tratadas como "monos", evidenciando la deshumanización que sufren las víctimas de racismo.