Las manifestaciones en Bolivia, que llevan casi cuatro semanas, han paralizado el país y generado una crisis de combustible que afecta incluso a altos funcionarios. El vocero presidencial José Luis Galvez confirmó fallecimientos en medio de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad.
Se está votando en la Cámara de Diputados la ley 1341, o EVA-Copa, parte de la ley de estado de excepción. Si se aprueba, el presidente Rodrigo Paz tendrá la potestad de decretar el estado de excepción en municipios específicos, similar a un estado de sitio pero de alcance limitado. La falta de combustible es crítica, con largas filas en las estaciones de servicio y escasez generalizada, lo que complica la movilidad y el transporte público, llevando a una alta demanda de teleféricos.