En La Paz, Bolivia, continúan los cortes de caminos y la escasez de combustible afecta a diversos sectores, incluyendo transportistas y ambulancias. Los manifestantes denuncian la falta de soluciones y la inacción del gobierno.
Los transportistas llevan cuatro días acampando en la avenida Montes, exigiendo certeza sobre el abastecimiento de combustible. Las ambulancias de distintos municipios también se encuentran paralizadas por la falta de nafta, poniendo en riesgo la atención a pacientes.
El problema se origina en los bloqueos en Sencata, ruta que une Oruro con La Paz, impidiendo la distribución de combustible. La situación se agrava por el descontento con el presidente Rodrigo Paz, quien anunció una rebaja salarial del 50% que, según los manifestantes, llega tarde y no es suficiente.
Se critica la soberbia del presidente y se exige que la rebaja salarial sea extensiva a todos los funcionarios, no solo a ministros y parlamentarios. La población boliviana expresa su descontento con el gobierno actual, al que acusan de mentir y de intentar privatizar empresas estatales.