Xi Jinping recibió a Vladimir Putin en Pekín, marcando el 25 aniversario del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre China y Rusia.
Ambos líderes reafirmaron su compromiso con un orden mundial multipolar y advirtieron sobre las consecuencias de la alternativa hegemónica.
Se firmaron acuerdos comerciales y energéticos, fortaleciendo la relación bilateral y la cooperación en medios, aunque no se concretó el acuerdo para el gasoducto Fuerza de Siberia II.