Durante la celebración del 25 de Mayo en la Casa Rosada, se observaron movimientos y ausencias significativas en el ámbito político.
La vicepresidenta, que no fue invitada al evento, quedó al margen de las actividades protocolares organizadas por Casa Rosada. Esta situación recuerda a la del año pasado, cuando tampoco fue saludada y Jorge Macri se encontró en una posición similar.
En esta ocasión, si bien hubo un saludo protocolar, la dinámica de las interacciones políticas marcó la jornada y dejó entrever las tensiones internas del poder.