La interna del gobierno se evidenció en los festejos del 25 de Mayo, con la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el acto oficial, a pesar de haber recibido la invitación.
La secretaria general de la presidencia, encargada de la organización, no cursó la invitación a Villarruel, repitiendo una situación similar a la del año anterior donde hubo tensión entre el presidente y la vice.
Villarruel se pronunció a través de redes sociales, enfatizando la tradición, el humanismo católico y la defensa de la soberanía, en un mensaje que podría interpretarse como una postura independiente ante la falta de invitación.