El pastor Cinalli relató la historia bíblica de Sansón, quien tras vencer a los filisteos con la quijada de un asno, inicialmente se alabó a sí mismo. Sin embargo, al recobrar la cordura, Sansón reconoció que sus fuerzas provenían de Dios y cambió el nombre del lugar a Enacore, que significa "manantial del que clamó".
Este acto de Sansón es presentado como un ejemplo para los creyentes, instándolos a levantar "memoriales" para recordar la fidelidad de Dios y su provisión. Se enfatiza la importancia de dar gloria a Dios por todo lo recibido, comparando la provisión divina con manantiales y ríos en medio del desierto.
Se mencionan otros ejemplos bíblicos de personas que levantaron memoriales en honor a Dios, como Agar ("El Dios que todo lo ve"), Abraham ("Jehová Jire" - el Señor provee) y Jacob (Betel - la casa de Dios), y Moisés (Jehová Nisi - el Señor es mi estandarte), y Samuel (Ebeneser - hasta aquí el Señor nos ha ayudado).
Finalmente, se anima a la audiencia a levantar sus propios "Enacore" o memoriales, reconociendo la fidelidad y provisión de Dios en sus vidas, y a acercarse con confianza al trono del Señor, ya que Él nos ayudará porque es bueno y nos ama.