El mensaje evangélico de hoy llama a Argentina a levantarse y caminar junta, superando la desesperanza, la intolerancia y la tristeza crónica.
Se insta a revitalizar el tejido social y a no olvidar la historia, tomando la camilla como símbolo de la memoria colectiva y la resiliencia del pueblo argentino.
Se recordó la figura del beato Fray Mamerto Esquiú y su legado de orden, vida y prosperidad para la República Argentina.
La homilía concluyó con una invocación a la Virgen María, Nuestra Señora de Luján, para interceder por el país, sus gobernantes y su pueblo.