Se debate la venta de productos vencidos en supermercados como un reflejo de la crisis económica. Si bien algunos productos vencidos no representan un riesgo inmediato para la salud, su comercialización es ilegal.
Se menciona que la harina puede contener gorgojos y los enlatados, si la lata está en mal estado, pueden ser perjudiciales. La venta de estos productos se considera una falta de respeto hacia el consumidor, especialmente en un contexto donde la gente compra lo que puede.