El dueño de un bodegón relata la crítica situación que atraviesa el sector gastronómico, con una caída del consumo que se agudiza día a día. A pesar de mantener precios bajos y buscar estrategias de supervivencia, el negocio se vuelve insostenible.
El hombre, con 12 años de experiencia en el rubro, menciona que la crisis actual es la más dura que ha enfrentado. La falta de consumo y el aumento de los costos de los servicios, como luz y gas, complican la continuidad de los locales. La preocupación por el cierre es inminente, afectando tanto a nivel individual como colectivo.