Se enumeran varios ejemplos bíblicos de personas que levantaron memoriales en honor a Dios para recordar su fidelidad y provisión: Agar llamó a un lugar "El Dios que todo lo ve"; Abraham nombró "Jehová Jiré" (El Señor provee) en el monte del sacrificio; Jacob llamó "Betel" (Casa de Dios) a un lugar de encuentro; Moisés edificó un altar llamado "Jehová Nisi" (El Señor es mi estandarte).
También se mencionan a Gedeón, Samuel (quien nombró "Eben-ezer", Hasta aquí el Señor nos ha ayudado) y se invita a la congregación a levantar sus propios memoriales para recordar la fidelidad de Dios, quien ha provisto para sus necesidades y seguirá haciéndolo.