Se destaca la figura de Mariano Moreno y su rol en la apertura de los "libros prohibidos", los cuales contenían ideas de Rousseau sobre la soberanía popular. Se menciona que Moreno, a pesar de no ser adinerado, impulsó estos conceptos junto a Belgrano.
El segmento profundiza en la idea del "contrato social" como base de la soberanía, señalando que estos libros, lejos de tratar temas de "secta o sodomía", promovían la idea de que el poder reside en el pueblo.
Se hace una analogía con el Perito Moreno, otro prócer que contribuyó a la definición de los límites del país, resaltando la importancia de recordar a estas figuras históricas que "lo dieron todo por la vida".