El mensaje del Papa Francisco, a través de la homilía del Arzobispo, enfatiza cuatro actores fundamentales para la Argentina: el actor del bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza.
Se insta a dejar de lado la división y la polarización, ya que "nadie se salva solo", y a cultivar la amabilidad, el respeto y la búsqueda de consensos en la diversidad.
Se destaca la importancia de la esperanza como motor para seguir apostando a un futuro mejor, a pesar de las dificultades.
Estos cuatro acuerdos buscan revitalizar el tejido social y político del país, promoviendo la unión y la cooperación para superar los desafíos.