La homilía de Monseñor García Cuerva es analizada por los panelistas, quienes coinciden en que, si bien estuvo bien armada e interesante, dejó un sabor a poco en cuanto a las críticas a la profunda situación social del país.
Se debate si la Iglesia Católica, a pesar de tener un presidente que no concuerda con ella, debería ser más dura en sus críticas. Algunos argumentan que el Papa Francisco no se lleva bien con el gobierno actual y que la Iglesia, siendo un país católico, debería tener una postura más firme.
Se menciona la reunión previa entre García Cuerva y el gobierno, sugiriendo que pudo haber influido en el tono de la homilía. Se discute la posibilidad de un "acuerdo" o "negociación" implícita, aunque algunos prefieren hablar de "inteligencia" en la actuación de la Iglesia.