El mundo se prepara para un escenario de conflictos bélicos permanentes, con un gasto militar global que se ha vuelto habitual y sin proyecciones a futuro para mantener la paz.
Estados Unidos lidera la inversión militar, superando ampliamente a los siguientes cuatro países en conjunto. Este aumento se debe a las tensiones en Europa del Este y Medio Oriente, y a la percepción de que la guerra es una constante.
Se observa un incremento en el potencial militar de China y Japón en Asia Oriental, así como de Rusia y Ucrania, países inmersos en un conflicto desde 2022.