Se denuncia que el gobierno utiliza "bombas de humo" y mentiras para desviar la atención de temas importantes, como los efectos adversos de la quita de subsidios a las zonas frías. Se critica la estrategia de difundir información falsa para generar confusión.
Se cuestiona la ignorancia y la falta de rigor del presidente al retuitear información sin verificarla, lo que demuestra una falta de seriedad y respeto hacia la ciudadanía. Se compara esta actitud con la de gobiernos anteriores, pero se enfatiza la degradación actual.
Se pide no normalizar estas prácticas y se insta a la reflexión sobre el impacto negativo que tiene en la sociedad, especialmente en el sistema educativo. Se señala que la difusión de falsedades es insultante y destructiva.