Durante el Tedeum por el 25 de Mayo, el Arzobispo de Buenos Aires, Mons. García Cuerva, pronunció una homilía con fuertes alusiones al gobierno actual. Hizo hincapié en la necesidad de evitar los privilegios, la falta de sensibilidad hacia los que sufren y las críticas hacia quienes intentan actuar. También se refirió a la "contaminación" en las redes sociales y la importancia de un lenguaje de esperanza y paz, en sintonía con mensajes del Papa Francisco y el Papa León XIV sobre la inteligencia artificial y el tecnofascismo.
García Cuerva enfatizó la importancia del diálogo, la amistad social y la esperanza, criticando la división y polarización. Subrayó que "nadie se salva solo" y que la dirigencia política debe velar por todos los hijos de la nación, especialmente los más necesitados. La homilía fue interpretada por muchos como un mensaje directo a las principales críticas que recibe el gobierno actual en cuanto a su narrativa y estilo de comunicación.