Una estudiante de finanzas acude a Joyería El Tazador para tasar una joya familiar, un anillo de oro con brillantes y zafiros, con la intención de comprar lingotes de oro.
Se le ofrece una cotización de 4 millones de pesos por la pieza. La estudiante acepta la oferta y decide recibir el pago en lingotes de oro de 24 quilates, destacando la buena atención y la sorprendente cotización recibida.