En Bolivia, la escasez de pollo ha generado largas colas y un aumento desmesurado de precios. Los ciudadanos deben esperar hasta 5 horas para adquirir un pollo a 35 bolivianos el kilo, el doble de su valor en tiempos de normalidad.
Un ciudadano, visiblemente afectado, expresó su indignación y culpó a Evo Morales por la situación, manifestando su deseo de defender la patria. La crisis alimentaria se suma a los bloqueos y la inestabilidad política que atraviesa el país.