Se debate la controversial afirmación de que la adolescencia se extiende hasta los 32 años, a raíz de un estudio de la Universidad de Cambridge sobre las fases del cerebro.
Se utiliza como ejemplo la experiencia de juntar figuritas del álbum de Floricienta, actividad considerada adolescente, para ilustrar la extensión de esta etapa vital.
Se discute la diferencia entre las fases cerebrales y las etapas de maduración psicológica y social, cuestionando si los cambios neuronales implican una continuidad de la adolescencia en la adultez temprana.