La caída de la Unión Soviética en 1991 dejó a Cuba sin su principal sostén económico, desencadenando el "periodo especial". Este lapso se caracterizó por el racionamiento severo, apagones generalizados, colapso del transporte y hambruna, imágenes que hoy resuenan con una preocupante actualidad.
La isla logró sobrevivir entrando al nuevo milenio gracias al apoyo de Venezuela, que proveyó petróleo subsidiado a cambio de médicos cubanos. Sin embargo, este acuerdo terminó abruptamente este año.