La crisis en Bolivia se agrava con la escasez de productos básicos y un aumento de precios que triplica el valor de alimentos como el pollo. Una ciudadana relata con desesperación que 100 bolivianos ya no alcanzan y que 12 plátanos costaron 20 bolivianos. Pide ayuda urgente al presidente.
La carne y el pollo son prácticamente imposibles de conseguir, con precios que han pasado de 60 a más de 180 bolivianos. La situación es dramática y la gente se pregunta qué pasará mañana, mientras las autoridades parecen no encontrar soluciones efectivas.