Cuba enfrenta su mayor crisis en décadas, con el petróleo venezolano cortado tras la captura de Nicolás Maduro. A pesar de la disposición al diálogo expresada por el presidente Díaz-Canel, se mantiene firme en no aceptar presiones de Estados Unidos.
66 años después de la revolución, la ecuación de distancia entre las exigencias de Washington y la disposición de La Habana permanece inalterada. Cambiaron líderes y alianzas, pero la brecha en las negociaciones persiste.