Se debate si la historia en Argentina se enseña bien, señalando que el problema surge cuando se intenta politizarla o juzgarla.
Se enfatiza la importancia de entender la historia y vivirla a través de textos que transporten al pasado, en lugar de memorizar fechas y datos.
Se promueve la empatía como herramienta para enseñar historia, conectando al alumno con las figuras históricas a través de sus hábitos y experiencias cotidianas.