Cristian, un almacenero, confirma que muchos comercios están llenos de productos vencidos y lamenta que la gente acepte comprarlos. Señala que la panadería no vende facturas de ayer como si fueran del día, pero sí más baratas.
Se critica duramente al "gobierno libertario" por los cambios implementados, calificándolos de "desastre" y "mamarracho". Se argumenta que la desregulación ha generado esta situación donde se prioriza el beneficio económico sobre la seguridad alimentaria.