Se critica la clausura de comercios en la Ciudad de Buenos Aires, considerandola un mal mensaje para el crecimiento economico en un pais que intenta recuperarse.
Se menciona que el gobierno de la ciudad justifica estas acciones como un mensaje para que los comercios se ocupen de su propia limpieza y otros aspectos, comparando la situacion con un castigo escolar.
Se expresa la opinion de que clausurar un comercio en un pais que busca crecer economicamente es contraproducente y que se pierde el foco cuando ocurren este tipo de acciones.